De Cine 02: La banda sonora de tu partida (y II)

Continuamos con el repaso de las bandas sonoras que podemos usar para ambientar nuestras partidas.

Va por géneros (cont.)

El thriller de acción moderno también tiene su propio lenguaje musical, y Speed (Speed, Mark Mancina, 1994), es un perfecto ejemplo de tensión y acción con un ritmo acelerado. La jungla de cristal (Die Hard, Michael Kamen, 1988) es otro ejemplo de B.S.O. tensa, aunque con un ritmo menos acelerado, mientras que de los últimos films de James Bond, podemos nombrar El mañana nunca muere (Tomorrow Never Dies, 1997) y Casino Royale (Casino Royale, 2006), ambas de David Arnold, como dos buenas bandas sonoras orientadas a la acción. Hard Boiled (Hervidero) (Lat sau san taam, Michael Gibbs, 1992) alterna los momentos de acción con unos temas de saxofón muy policíacos. El pacificador (The Peacemaker, Hans Zimmer, 1997) es una buena banda sonora para historias de acción, pero La roca (The Rock, Hans Zimmer y Nick Glennie-Smith, 1996) es la música definitiva para este género.

Las películas de misterio y terror, por otra parte, contribuyen a elevar y mantener la tensión, pero de una forma más pausada y sutil, y, normalmente, con una atmósfera extraña y/o enervante. Uno de los grandes clásicos del género es Psicosis (Psycho, Bernard Herrmann, 1960), con una banda sonora capaz de ponerle los nervios de punta hasta a un Buda de bronce, úsese con precaución. El resplandor (The Shining, Wendy Carlos y Rachel Elkind, 1980) también tiene unas melodías muy inquietantes, e incluye algunas canciones de los años 20 y 30. También tienen ese aire inquietante Pi, fe en el caos (Pi, 1998) y Réquiem por un sueño (Requiem for a Dream, 2000), ambas de Clint Mansell. La profecía (The Omen, Jerry Goldsmith, 1976) tiene algunos temas muy “setenteros”, pero otros son magníficos para ambientar un ritual satánico. Drácula de Bram Stoker (Dracula, Wojciech Kilar, 1992) es otra de las grandes bandas sonoras del género, muy enérgica, gótica y oscura. Sleepy Hollow (Sleepy Hollow, Danny Elfman, 1999), como casi todo lo de su autor, es también muy gótico y oscuro. Tiburón (Jaws, John Williams, 1975) es “la banda sonora oficial” para la tensión y la intriga en alta mar. La serie de televisión Perdidos (Lost, Michael Giacchino, 2004-2010), estuvo seis años alternando drama y misterio, y cada una de sus seis temporadas vio editado el disco con su banda sonora, alternando temas de ambos ambientes. Twin Peaks (Twin Peaks, Angelo Badalamenti, 1990-1991), nos ayudará a crear una atmósfera con una cualidad irreal y onírica. Ángel (Angel, Robert J. Kral, 1999-2004) y Sobrenatural (Supernatural, Christopher Lennertz, 2005- ), por su parte, mezclan el terror con la acción, proporcionando un fondo adecuado para quienes gusten de resolver sus problemas sobrenaturales de una forma más física.

La ciencia-ficción es un género muy amplio y muy dado a dividirse en subgéneros y a mestizarse con otros géneros. Como ejemplo de ciencia-ficción pura podemos recordar Solaris (Solaris, Cliff Martinez, 2002), con una banda sonora suave y ligeramente inquietante, ideal para crear ciertas atmósferas. Y dentro ya de los distintos subgéneros, empezaremos con uno de los más populares, la space-opera, dominada por la saga más galáctica de la historia del cine: La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977), El imperio contrataca (The Empire Strikes Back, 1980), El retorno del Jedi (The Return of the Jedi, 1983), Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma (Star Wars: Episode I – The Phantom Menace, 1999), Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones (Star Wars: Episode II – Attack of the Clones, 2002) y Star Wars: Episodio III – La venganza de los Sith (Star Wars: Episode III – Revenge of the Sith, 2005), todas obra del genial John Williams, con su aire wagneriano, que prácticamente marcan el estándar con el que se miden otras bandas sonoras, y nos servirán para ambientar cualquier historia de acción y aventuras; en el caso de la trilogía original, se han comercializado varias ediciones distintas.

Si seguimos en el espacio, pero lo mezclamos con el terror, tenemos Alien, el octavo pasajero (Alien, Jerry Goldsmith, 1979) una buena B.S.O. para la tensión y los sustos, y que ha conocido también dos o tres ediciones distintas. Si a esa fórmula de ciencia-ficción más terror le añadimos la acción, obtenemos Aliens (El regreso) (Aliens, James Horner, 1986), que alterna momentos de tensión, sobresaltos y acción desenfrenada.

Pasamos ahora al ciberpunk, ese género ambientado en un futuro cercano de alta tecnología y bajo nivel de vida, y que mejor manera de empezar que por el film que definió toda su estética, Blade Runner (Blade Runner, Vangelis, 1982), una película repleta de ricas y sonoras melodías, capaces de crear una atmósfera muy particular. Muy queridas por los amantes de este subgénero son Terminator (The Terminator, Brad Fiedel, 1984), Terminator 2: el juicio final (Terminator 2: Judgement Day, Brad Fiedel, 1991) y Terminator Salvation (Terminator Salvation, Danny Elfman, 2009); la primera tiene unos temas compuestos con una percusión metálica secuenciada de una forma que denota lo primitivo de los sintetizadores de la época, y que hace que sea lago “estridente”; la segunda sigue usando las mismas melodías, pero con unos sintetizadores más avanzados que permiten un resultado mucho más refinado; ambas son muy apropiadas para ambientar combates de ciborgs o que transcurran en fábricas u otras instalaciones industriales. La banda sonora de la última película (por el momento), respeta algunas melodías originales, pero con una instrumentación más tradicional. RoboCop (RoboCop, 1987) y RoboCop 3 (RoboCop 3, 1993), ambas de Basil Poledouris, tienen una briosa orquestación con una fuerte presencia de metales y percusiones para remarcar la presencia mecánica de su protagonista. Desafío total (Total Recall, Jerry Goldsmith, 1990) es otra potente B.S.O. del género, idónea para las escenas de acción de nuestra partida. Matrix (The Matrix, 1999), Matrix revolutions (The Matrix Revolutions, 2003) y The Matrix reloaded (The Matrix Reloaded, 2003), todas de Don Davis, tienen un aire más contemporáneo, pero igualmente apropiado para la acción.

Para las películas de superhéroes, empezaremos con un clásico, Superman (Superman, John Williams, 1978), una grandiosa banda sonora con un tema central que se ha identificado totalmente con el concepto de superhéroe. La mucho más reciente Superman Returns (El regreso) (Superman Returns, John Ottman, 2006), recupera sus temas más conocidos. Batman (Batman, 1989) y Batman vuelve (Batman Returns, 1992), las dos de Danny Elfman, tienen el aire gótico y oscuro que cabe esperar de su autor. Darkman (Darkman, Danny Elfman, 1990), también tiene el sello de su autor, pero mezclado con un siniestro carnaval. X-Men (X-Men, Michael Kamen, 2000), X-Men 2 (X2, John Ottman, 2003) y X-Men. La decisión final (X-Men 3: The Last Stand, John Powell, 2006), a pesar de tener tres autores distintos, mantienen un aire de similitud y están repletas de temas de acción, y la tercera añade unos coros de voces con efecto especialmente épico. Batman beggins (Batman Beggins, 2005), El caballero oscuro (The Dark Knight, 2008) y El caballero oscuro: la leyenda renace (The Dark Knight Rises, 2012) están las tres firmadas al alimón por Hans Zimmer y James Newton Howard, y todas están formadas por temas serios y oscuros, como corresponde a las películas que acompañan.

Y terminamos este repaso por los distintos géneros con el de la comedia, para cuando juguemos a Fanhunter o Paranoia, o para esas aventuras cómicas de desahogo entre otras más dramáticas. Y una de las sagas más importantes de este género es la abarca las siguientes nueve películas: La pantera rosa (The Pink Panther, 1963), El nuevo caso del inspector Clouseau (A Shot in the Dark, 1964), El regreso de la pantera rosa (The Return of the Pink Panther, 1975), La pantera rosa ataca de nuevo (The Pink Panther Strikes Again, 1976), La venganza de la pantera rosa (Revenge of the Pink Panther, 1978), Tras la pista de la Pantera Rosa (Trail of the Pink Panther, 1982), La maldición de la Pantera Rosa (Curse of the Pink Panther, 1983) y El hijo de la pantera rosa (Son of the Pink Panther, 1993), todas de Henry Mancini, y más que ideales para acompañar las meteduras de pata de nuestros aventureros. Agárralo como puedas 2 1/2: el aroma del miedo (The Naked Gun 2½: The Smell of Fear, Ira Newborn, 1991), nos permitirá lo mismo, pero con un aire de género negro, y Hot Shots 2 (Hot Shots! Part Deux, Basil Poledouris, 1993), ilustrará las pifias del combate.

Leitmotiv

El leitmotiv es el uso repetitivo de una melodía dentro de una composición musical, y por extensión, de un tema o motivo dentro de una obra artística. En algunas películas, y en muchas series, algunos personajes y algunas situaciones recurrentes, tiene sus propios temas musicales, utilizados para reforzar una sensación de familiaridad en el espectador. Como ejemplos, podemos nombrar el uso de la Marcha imperial de  La guerra de las galaxias cuando aparecen Darth Vader o las tropas imperiales, o la repetición de un mismo tema musical cada vez que el Equipo A transformaba un vehículo cualquiera en un tanque.

Esta misma técnica podemos transferirla a nuestras partidas, y asignar un tema propio a jefe de nuestros PJs, al villano recurrente o a su carne de cañón, a nuestra cantina favorita… un tema que, en definitiva, active en los jugadores ese interruptor mental que desencadene esa sensación de familiaridad que debería despertarles esa persona o ese lugar.

Otra cosa que podemos coger de las series de televisión es el tema principal de la serie o, en este caso, el tema principal de la campaña, que nos serviría para marcar el fin de la charla anterior a la partida, y el comienzo de la sesión de juego propiamente dicha. Este tema principal debe elegirse con cuidado, y buscando que tenga una relación estilística y/o temática con la campaña. Si es una pieza corta, de uno o dos minutos, puede usarse simplemente como aviso a los jugadores para que cojan sus hojas de personaje y sus dados, y si es algo más largo, puede dejarse de fondo mientras el DJ hace el resumen de las sesiones anteriores. Y otro truco que podemos usar de las películas y series es lo que se llama “música incidental”, temas ajenos a la B.S.O. propiamente dicha, y que suenan sólo para localizar algunas escenas, por ser la música típica de esa localización: si entramos en un bar de moteros, sonará una canción Wagner. En las escenas de entrenamiento de nuestros PJs, deben sonar o el Gonna fly now de la B.S.O. de Rocky, o el Eye of the tiger, de la de Rocky III. Si algún PJ se enfrenta a un enemigo en un duelo frente a frente, de fondo debería sonar el tema The Man with the Harmonica, de Ennio Morricone. En los desfiles americanos con majorettes (como en el día de los veteranos o en la final de la liga de rugby de la secundaria, por ejemplo), suele sonar el Marine Corps’ Hymn o la Washington Post March. Y, finalmente, para cuando alguien se desnude, o cuando se produzca algún encuentro erótico-festivo, el tema tradicional para los streap-tease es The Stripper, que podéis encontrar en la B.S.O. de Full Monty.

Y con esto terminamos el repaso de ejemplos y sugerencias para que uséis distintas músicas de fondo en vuestras partidas, espero que os sean útiles.

Y, como siempre, que los dados estén siempre con vosotros.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Facebook comments:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>